El greeter y el guía turístico

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Hace unos días leía esta noticia en la que se presentaba un programa de greeters para este verano en la ciudad de Zaragoza. Supongo que muchos de vosotros conoceréis la figura del greeter pero por si acaso:

“Los greeters son voluntarios a los que les gusta tanto su ciudad que se hacen voluntarios para mostrarla a los visitantes. No como un guía, sino más bien como un amigo recién conocido!!! (…) Los greeters no son guías profesionales, es por ello que no entran en un museo con sus invitados, eso es para los profesionales.”

Esta definición está extraída de la web de “The Global Greeter Network”, donde se explica que la figura del Greeter nació en Nueva York hace aproximadamente unos 20 años y también que en España el servicio sólo se ofrece en Madrid y en Bilbao. Os recomiendo echarle un vistazo.

La definición lo deja bien claro: un greeter no es un guía y no es su intención serlo. Es una persona que ofrece su visión de la ciudad, que no tiene por qué ser objetiva, es su visión. No tiene por qué dar datos fidedignos (ni siquiera tiene que dar datos) y no trata de comunicar un mensaje. Sólo presenta su ciudad, la que a él o ella tanto le gusta. Es lo mismo que recomendar a alguien la lectura de un libro o un álbum de música, es totalmente subjetivo.

Por el contrario el guía que muestra una ciudad tiene que estar formado, tiene que dar una visión lo más objetiva posible (ya que los greeters sólo enseñan ciudades), basándose en datos reales. El guía tiene que conocer la ciudad mucho más a fondo aparte de técnicas de comunicación, dinámicas de grupos, vamos, de todo lo que he hablado en otras ocasiones.

Es innegable que la línea que divide las funciones de un greeter y un guía de turismo es muy delgada. De hecho, hay que reconocer que hay muchos greeters que saben más de la ciudad que un guía, porque se han preocupado de aprender y documentarse sobre ella por afición. Además, los greeters sólo acompañan a pequeños grupos, de hasta 6 personas, por lo que a veces no es necesario dominar otras técnicas, simplemente convertirse en un compañero más.

Sin embargo, creo que al guía se le olvida muchas veces que además de guía, debe ser un greeter y en el caso de las visitas guiadas más personalizadas pasa por alto dar ese trato más cercano. El guía debe estar a disposición de su cliente y si éste quiere invitarle a tomar algo después de la visita para comentar temas menos “objetivos” de la ciudad opino que el guía debería quedarse. Al fin y al cabo estamos hablando de nuestra ciudad, esa de la que tanto sabemos y tanto nos gusta.

Recuerdo que, cuando oí hablar de la figura del greeter hace unos años, pensé que esta figura apenas se había implantado en nuestro país por la presión que ejercen las asociaciones de guías para que nadie que no esté habilitado enseñe las ciudades (que algo tendrá que ver también) pero ahora me he dado cuenta de que es una cuestión de mentalidad: el greeter es voluntario, y en España no existe la cultura del voluntariado.

Ahora que me encuentro en un país donde el voluntariado es materia obligatoria para poder acceder al mercado laboral y he tenido que investigar los programas de voluntariado de algunos equipamientos culturales, te das cuenta de lo que realmente significa ser voluntario.

De hecho, el servicio de Zaragoza se va a implementar con voluntarios. Que alguien le ponga toda la voluntad del mundo no es suficiente, hay que formarlos y hacerlos sentir parte de una comunidad. No estoy familiarizada con el proyecto en profundidad, pero no puedo evitar sentir ese tufillo a estudiantes de turismo en prácticas y cosas así.

Ya veis que no me estoy poniendo en la postura del guía intransigente que ve amenazado su trabajo (que los hay, y muchos)… Pienso que la figura del greeter es necesaria, a cada uno le gusta viajar de una manera diferente y hay gente que prefiere esa visión más subjetiva de la ciudad, llamémoslo menos estructurada y más cercana. El problema es que hay viajeros que prefieren optar por este tipo de servicios gratuitos pero esperan el servicio de un guía profesional…creo que, en general, se desconoce la diferencia entre ambos.

Toronto es una de las ciudades que ofrece el servicio de greeters así que no descarto participar en una visita con un greeter este verano. Ya os contaré qué tal mi experiencia…

Y no me enrollo más, simplemente quería comentar que posiblemente me quedaré un añito más por estos lares, ahora como estudiante, y que no voy a publicar nada durante el mes de agosto… voy a tomarme este mes para conocer la ciudad en profundidad que ya es hora!!!

Que paséis un feliz verano!!! Hasta septiembre!!!

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